El ego acostumbra pensar que el estado de vigilia es el estar despierto, que el dormir es entrar al mundo de los sueños, y que sólo “despiertos” podremos estar conscientes, porque para nuestra mente es inconcebible existir sin el raciocinio. Aún con los ojos abiertos de par en par, pasamos una vida entera viviendo como zombis, arrastrándonos por la cotidianeidad del día a día, sin poner mucha atención de cuando nos vamos a la cama. Hay personas que se dicen nunca soñar, mientras habrán otras que el soñar se vuelve su segunda vida. Para estas últimas, el despertar ocurre al cerrar sus ojos, y en vez de volver a dormir cuando amanezca su mente, mantienen un estado de “Vigilia” continuo.
Esta tremenda capacidad de unificar la dualidad de la consciencia conlleva un grado de locura, que en vez de restringir la entrada a unas cuantas neuronas, las invita a un mundo de anarquía, donde las estructuras no son más que ilusiones de unos “Sueños lógicos”. En el mundo donde reina el surrealismo, hay libertad, hay caos, hay un lenguaje ilógico, que si bien aparenta no tener sentido, es rico en expresión. Los sentimientos juegan, se tiran la bola de un lugar a otro, se confunden entre ellos y dicen “Fui yo el que dijo eso, o fuiste tú? Quizás fuimos los dos, o los tres….o…. quién sabe…..viste qué bonito nos salió? Ahhh sí…es porque la paleta que me comí no es de chocolate. Claro!! Como la paleta de Sushi que me compré en Australia. Ah, si….fue porque el perro se la comió. El Sushi estaba dentro del zapato. Hay medias de Sushi…. K chivas son”
Si es que existen realidades paralelas, podríamos decir que las vivimos en los sueños, o que nos entretenemos viendo la amplia gama de estas realidades. Lo interesante es que cuando nos damos permiso a que la locura nos resfríe un poco, empezamos a ver cosas fuera de nuestra habitual estructura. Quizás, en vez de ponerle atención al amenazante antibiótico en botella, veremos a los virus invitarlo a tomar un baño de sol y a darse saludablemente un refrescante chapuzón en el mar del caos. En fin, si el “Dormir” es no existir, prefiero vivir en los “Sueños”.






