“Si las personas tuviesen consciencia de lo que pasa en el dedo meñique de su pie, no habría tanto desequilibrio en sus cuerpos”; dice la Psicoterapeuta Corporal Mercedes Daneri, cuya trayectoria en Costa Rica cumple sus cuatro años de edad. Entre sus técnicas de terapia corporal, practica una que enreda al pronunciar; terapia craneosacral. Según su página Web: www.mercedesdaneri.com
“Entender el trinomio cuerpo, mente y espíritu es una búsqueda constante de todo ser humano, y el sistema craneosacral, es el lugar donde residen, independientemente y comunitariamente a la vez, cuerpo, mente y espíritu.
Debido a esto, el efecto de estas terapia se manifiesta en todos los niveles del cuerpo, desde el alivio sintomático hasta la resolución de muchos e importantes problemas del espíritu.”
Haciendo honor a su denominación, la explicación de la terapia es un poco más complicada de lo que unas cuantas horas de entrevista puedan entender. Sin embargo, se descubre una mística en el ambiente, que hace comprender la materia sin terminologías ni reglas gramaticales. Para una individua sin conocimiento en el tema, lo que queda es esforzar su sexto sentido y leer su significado sin palabra alguna. Tirando el formalismo periodístico por la borda, tomo la libertad de narrar la experiencia que tuve al conocer a la dueña de tan sabias palabras.
Bastó no más que un e-mail para que Mercedes abriera sus puertas a una desconocida, cuyo propósito es quizás un poco abstracto para muchos. Al entrar a su hogar, un aire mágico de calidez y espiritualidad introduce a la persona aún desconocida, y un sonido cristalino marca el tiempo indicando el encuentro. Sin un mínimo de extrañes, baja ligera desde el segundo piso, y me saluda como se saluda a una miga que llega a tomar el té. Sin mucho formalismo y con disposición a puerta abierta, escucha con detenimiento y respeto la propuesta de la página web, tratando de entender las mil doscientas ideas a ser verbalizadas. Lee con gracia mi talento innecesario de deshacerme en explicaciones, y sin mucho esfuerzo se amolda rápidamente al estilo Miyabi.
Pronto, lo que se supone era una entrevista convencional, se torna en una, donde el que entrevista y el entrevistado se llegan a confundir. Ya no es el centrar la atención en el sujeto a entrevistar, sino de crear una vía en común que rompa con las barreras de la comunicación. Es en un sentido más idealista, el fusionar ese algo existente entre los seres humanos, y unificar la dualidad que interrumpe la comprensión mutua, es el confundirse en la existencia del otro, es ser UNO con él. Las herramientas de las que tenemos que acudir para comunicarnos ya no son importantes, por que hay una comprensión aún más elevada, más divina, imposible de bajar al plano terrenal. Es casi como un reflejo que vemos desde lo lejos, y tenemos una noción de lo que es, pero nadie ha podido trascribirlo a nuestro lenguaje humano.
Confundida en las frases de Daneri, resaltan algunas que se me son imposibles el no agregarles un poco de mí. Es más, son las que se planea tratar a profundidad en un futuro.
“No puedo concebir el hecho de que haya una división entre mente, cuerpo y espíritu, por que no la hay. Es una misma cosa. Si algo anda mal, hay que tratar de encontrar la respuesta en los “tres” como un todo”
“Del aire que inhalamos, el 30% es para el cerebro. Si no respiramos bien, no habrá claridad en los pensamientos”, “El aire es vida. Inhalo la vida misma. Exhalo lo que no necesito. Boto todas esas toxinas que el cuerpo desea desechar”, “El momento de vacío entre el inhalar y el exhalar es mágico, es donde se encuentra el punto medio entre la vida y la muerte, es el microsegundo donde ordenas lo que necesitas y lo que no necesitas en tu vida”
“El cuerpo humano está constituido por un 70% de agua, así como el océano”, “Las moléculas de agua se atraen entre sí, y cambian su estado molecular según las vibraciones que les enviemos. El agua tiene consciencia y nosotros somos los que le transmitimos qué actitud tomar. Poco es de extrañar que los desastres naturales, los estemos atrayendo nosotros mismos (Léase “Mensajes del agua” de Maseru Emoto)
“Si sentís que algo está mal con el otro, tenés que verte a ti misma, por que la culpa no es del otro, no podés cambiar a alguien. Eres tú la que está generando un des balance en la relación (y viceversa)”. “Tenés la capacidad de cambiar a alguien, si sabés donde está tu espinita y resuelves cómo sacártela”.
La abundancia en conocimiento y espiritualidad toma tiempo en ser digerida, y poder ordenarla de manera lógica un tanto más. Entender las relaciones que se hacen de cada elemento como un todo, tomará un poco más de estudio y meditación para ser transcritas. Sin embargo, se espera tomarlas en pequeñas dosis, e irlas asimilando un día a la vez. Esta “entrevista” por su naturaleza, está lejos de poder ser detallada con precisión de manera objetiva, y su resultado está inevitablemente sujeto a apreciaciones personales, pero es el comienzo que harán de las futuras, unas más fundamentadas. Por ello, me atrevo a concluir que; de alguna u otra manera somos todos trabajadores de la Luz. El secreto es tomarnos el tiempo en conocernos y estar en armonía con nosotros mismos, estar siempre conscientes de lo que hacemos y vivir el aquí y el ahora. Es el centrarse en el YO, para así poderse DAR a los demás.
- Y como punto final, ¿cuál sería su mensaje para hacer de este mundo uno mejor?, ¿Cómo se podría Hacer
- Aprende a RESPIRAR.
PD: Gracias Mercedes por tu amabilidad en recibirme y llenarme de tu LUZ, gracias por entregarte a los demás. Gracias por RESPIRAR…….
