En un calor infernal a las 12 medio día, Mireya Astúa Cerdas y su hija Helen Gabriela Murillo, alzan un llamado de apoyo a los conductores que pasan por la calle frente al canal 7. Ellas son integrantes de la Fundación Pro-Jóvenes con Parálisis Cerebral (FUN-PRO-JO-PA-CE) que ayudan a jóvenes como Helen a rehabilitarse para tener una vida más digna ante una sociedad intolerante. “Por más leyes que hayan, a los discapacitados aún los tratan como marginados sociales. Todavía falta educar a la población. Ellos son seres humanos como nosotros y tienen dignidad. Hace poco ví a un chofer de bus, diciendo que la rampa eléctrica no servía para no subir a un muchacho en silla de ruedas. Que no sirve ni que nada, no se puede ocultar un gesto malintencionado, los discapacitados tienen sentimientos y necesidades básicas como todos.” Dice doña Mireya, quien está muy satisfecha con lo que la fundación le ha dado hasta el momento.
Doña Mireya Astúa Cerdas y su hija Helen Gabriela Murillo
La población de discapacitados en Costa Rica es de aproximadamente 5,34% en el año 2000 según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (I.N.E.C.); http://www.cnree.go.cr/datos/datosestadisticas/cuadro1.htm. Y, a pesar de que la Ley 7600 de “Igualdad de Oportunidades” fue publicada el 29 de mayo de 1996; http://www.oit.or.cr/bidiped/legislacion/ley7600.htm, no se ve mucho cambio en la actitud de las personas, ni en una infraestructura adecuada en la ciudad. Son contados los lugares que poseen rampas, y lamentablemente lo único que más se ve, son las zonas de discapacitados en los parqueos como en los baños públicos.
La fundación Pro-Jóvenes con Parálisis Cerebral, fue fundada en 1989. Su objetivo fue aceptar a los niños egresados de las escuelas de rehabilitación por ser mayores de edad. Esta fundación acepta a jóvenes de 18 a 50 años de edad y apoyan a los padres de familia dándoles a sus hijos la oportunidad de seguir con su rehabilitación. Cuando apenas empezaban en 1989, aulas prestabas servían no más que un techo ajeno en donde podían a duras penas, dar terapia. Sin embargo, no fue hasta el año 2000, que se logró que la Junta de Protección Social donara un inmueble que llegó a tener el nombre de “Fundación Pro-Jóvenes con Parálisis Cerebral”. A pesar de ello, el ministerio de Salud cerró las puertas de esta fundación por no ser apta para dichos propósitos. Hoy en día, dan clases en un salón prestado por la municipalidad de San José, y esperan reinaugurar la fundación en julio de este año con una piscina terapéutica para dar hidroterapia, y una caballeriza para dar quino terapia. La Fundación sobrevive con donaciones, su objetivo es obtener un terreno de mínimo 3000 metros para ubicar fijamente la piscina y la caballeriza. Lo único que les hace falta, son ¢30 millones para hacer sus sueños realidad. ¿Qué tal y le echamos una mano?
Doña Sonia Aguilar; Ex Presidenta Municipal de Aserrí, es un gran ejemplo de lo que es una persona dedicada a su comunidad. Cuenta que a pesar de ser ministra, siempre le llamó más el trabajo social de campo que la política. Además de ser integrante administrativo de la fundación, posee un asilo de ancianos que administra con mucho cariño. En la entrevista, señala a una pareja de viejitos empunchados colaborando y dice; “Esa pareja de viejitos que ves allá, tienen dos hijas con parálisis cerebral, y viven en un tugurio con los ¢120,000 colones que el estado le da de pensión a la hija mayor. Simplemente no sé cómo hacen para sobrevivir. El lugar donde viven, no es apto para que dos personas discapacitadas y dos ancianos vivan. Hasta se tienen que bañar con cubetas de agua. Es muy triste” dice con desilusión.
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Presidenta: Maira Ureña Tel: (506) 222-3833 / (506) 872-9189 Dirección: San José Costa Rica, Calle 26, entre avenidas 8 y 10, casa No.864, Barrio Don Bosco. Cuenta del Banco Nacional de Costa Rica: 160143-4